EL DESAYUNO DE LA DIVERSIDAD

El IES Pau Claris está situado ante el Arc de Triomf en el distrito de Ciutat Vella.
Este centro acoge unos 250 alumnos de diversas etnias (magrebíes, suramericanos, chinos, paquistaníes...) con un nivel económico mayoritariamente bajo.
También hay que decir que existe un gran número de alumnos de incorporación tardía.

En este contexto es imprescindible trabajar la educación en valores. En el plan estratégico, en el currículo del centro y sobre todo en el PAT, los aspectos dirigidos a fomentar el conocimiento de la propia cultura, a favorecer el respeto y el enriquecimiento que nos ofrece la diversidad del entorno, tienen una gran importancia. Son ejes transversales que se tratan durante toda la escolarización.


Hace seis años, en primero de ESO, iniciamos un programa de acción tutorial orientado al desarrollo de la identidad cultural y a la atención a la diversidad étnica que incluye una actividad: El goig de menjar (el placer de comer). Esta experiencia permite al alumnado explorar, conocer y compartir las tradiciones culinarias de su cultura.

Dentro de la programación de tutorías, esta actividad es el puente entre un bloque de trabajo que incluye el programa de acogida y el conocimiento, la valoración, la expresión y la afirmación de la propia identidad cultural, y el siguiente bloque, que trabaja el conocimiento de los valores y la aceptación de las características culturales de los otros fomentando la interacción cultural, el respeto y la tolerancia.

La actividad empieza en una sesión de tutoría en la cual el alumnado decide qué preguntas pueden hacer a un familiar para conocer mejor las costumbres culinarias de su pueblo y pedirle una receta típica de la familia. Si es necesario el tutor o la tutora sugiere preguntas como:

· ¿Quién cocina en casa?
· ¿Quién le ha enseñado a cocinar?
· ¿Cuánto tiempo hace que la familia prepara estas recetas?

En la sesión siguiente de tutoría los chicos y chicas traen la entrevista realizada y, si pueden, una foto o dibujo del plato preparado y explican brevemente la receta en clase.

Después rellenan una ficha en la cual dan a conocer a quien han realizado la entrevista, cuánto tiempo ha durado, qué han descubierto sobre las costumbres de la su familia... Esta parte del trabajo sirve mayormente para dar importancia a todo lo que cada alumno ha aprendido de su identidad.

En una última sesión forman grupos heterogéneos de cuatro o cinco alumnos que confeccionan un mural cuyo título es: "Lo que hemos descubierto de la cocina". Los murales pueden tener dibujos y fotografías, pero sobre todo conviene que resalten qué tienen en común las distintas cocinas y qué es diferente entre ellas.

Esta sesión permite conocer y valorar las costumbres y tradiciones de los compañeros y de las compañeras.

Una vez finalizados los murales se cuelgan en las paredes de la clase y cada grupo explica las aportaciones de todos y todas.

El último día del primer trimestre (si no coincide con el Ramadán, o no existe ningún impedimento) el alumnado trae de casa la comida cocinada.

Después del recreo, se prepara una gran mesa donde profesores, profesoras, chicos y chicas nos sentamos para catar todas las especialidades agrupadas en primeros platos, segundos y postres.

Delante de cada plato hay un pequeño cartel con el nombre de la comida y la bandera del país de origen que se ha pintado en clase de educación visual y plástica.

La cata se realiza por riguroso orden: los tutores y las tutoras vigilan que cada alumno escoja tres especialidades distintas y cuando todo el mundo se ha servido, se puede repetir o hacer otra cata de manera que en distintas ruedas se va degustando toda la variedad de platos.

Los objetivos que queremos conseguir con este trabajo son los siguientes:

· Promover entre los alumnos el conocimiento propio y del otro para mejorar su percepción y su aceptación (YO, YO Y LOS OTROS).
· Reconocer que todas las personas tienen tradiciones y cultura propias.
· Interactuar e intercambiar experiencias a partir de la valoración positiva de la diferencia.
· Favorecer el respeto y el enriquecimiento a partir de la diversidad de valores culturales que nos ofrece el entorno social.
· Promover una convivencia pacífica.
· Fomentar la relación entre las familias y el IES.

Las familias, el profesorado y el alumnado valoramos muy positivamente esta fiesta que se ha consolidado en nuestro centro, y se ha convertido en un rasgo de la nuestra identidad.

Cada año la celebración de esta comida marca un cambio positivo en la actitud de los nuevos alumnos y en la convivencia en el centro.

Este curso, por primera vez, cerramos el ciclo. Los alumnos de segundo de bachillerato, que fueron los primeros en celebrar la fiesta, también participarán y explicarán a sus compañeros de primero de ESO qué significó para ellos el desayuno de la diversidad.

 

Macedonia de Culturas. El Periodico. 24 de febrer del 2002

Lidia Delgado i Neus Ferrer
IES Pau Claris

 

 Cuentos para la paz: una experiencia de trabajo cooperativo. Anna Vicente y Josep Biayna. Centro de Recursos Pedagógicos de Badalona.

  Ravalnet: educar desde la comunidad. Anna Pérez Sánchez. Ravalnet.